Conoce los elementos de la comunicación y su importancia
Los elementos de la comunicación están presentes en cada conversación, en cada mensaje que enviamos y en cada contenido que consumimos, aunque no siempre seamos conscientes de ello. En este artículo nos detendremos a analizar cómo funciona realmente el proceso comunicativo, por qué es tan importante dominarlo y de qué manera influye en ámbitos tan distintos como la empresa, la educación o el marketing digital.
1¿Qué son los elementos de la comunicación?
Cuando hablamos de los elementos de la comunicación, nos referimos a todos aquellos factores que intervienen para que un mensaje pueda transmitirse correctamente entre un emisor y un receptor. Si uno de ellos falla, la comunicación se debilita o, directamente, se rompe.
Este esquema básico se aplica tanto a una charla entre amigos como a una campaña publicitaria, una presentación profesional o un contenido digital creado por un perfil especializado, como explicamos en el artículo sobre qué es un copywriter.
2Los principales elementos de la comunicación
Emisor: quien inicia el mensaje
El emisor es la persona, grupo o entidad que genera y envía el mensaje. No solo importa qué dice, sino cómo lo dice, desde su tono hasta su intención.
Por ejemplo, no comunica igual una marca que busca vender que un docente explicando un concepto complejo o un profesional que utiliza IA en el trabajo y debe adaptar su discurso a nuevos entornos digitales.
Receptor: quien recibe e interpreta
El receptor es quien recibe el mensaje, pero no es un sujeto pasivo. Interpreta el contenido según su experiencia, conocimientos, contexto y emociones.
Aquí es donde muchos mensajes fallan. Podemos decir algo con claridad, pero si el receptor no comparte el mismo código o contexto, la interpretación puede ser distinta. Por eso es tan importante pensar siempre en quién está al otro lado.
Mensaje: el contenido que se transmite
El mensaje es la información que queremos comunicar. Puede ser verbal, escrito, visual o incluso gestual. No se trata solo de las palabras, sino de la estructura, el orden y la claridad.
En ámbitos académicos como en el Grado en Comunicación o el Grado Superior de Marketing y Publicidad online que se ofrecen en nuestra universidad a distancia, se trabaja precisamente cómo construir mensajes eficaces según el objetivo y el público.
Código: el lenguaje compartido
El código es el sistema de signos que utilizan emisor y receptor para entenderse. Puede ser un idioma, un conjunto de símbolos, imágenes o incluso normas sociales.
Si usamos tecnicismos con alguien que no los domina, el código falla. Lo mismo ocurre cuando una empresa se dirige a un público joven con un lenguaje excesivamente formal.
Canal: el medio por el que viaja el mensaje
El canal es el soporte físico o digital por el que se transmite el mensaje. Este podría ser una conversación cara a cara, un email, una red social, una llamada o una plataforma online. No es lo mismo comunicar una idea en una reunión que hacerlo a través de un vídeo o un texto escrito. Elegir bien el canal es tan importante como definir el mensaje.
Este aspecto es clave en perfiles relacionados con la dirección y gestión de empresas en el ámbito digital, donde la estrategia de comunicación influye directamente en los resultados.
Contexto: la situación que rodea la comunicación
El contexto incluye el momento, el lugar, la situación social y cultural en la que se produce el acto comunicativo. Un mismo mensaje puede interpretarse de forma muy distinta según el contexto.
Por ejemplo, una broma puede funcionar entre amigos, pero resultar inapropiada en un entorno profesional o académico. Tener en cuenta este factor evita muchos malentendidos.
Ruido: los obstáculos de la comunicación
El ruido es cualquier elemento que distorsiona el mensaje. Puede ser físico (sonido, mala conexión), psicológico (prejuicios, distracciones) o semántico (uso incorrecto del lenguaje).
Un ejemplo muy común de ruido hoy en día es la sobreinformación digital, que dificulta que un mensaje destaque y se comprenda.
Retroalimentación: la respuesta del receptor
La retroalimentación, o feedback, es la reacción del receptor al mensaje. Permite saber si la comunicación ha sido efectiva y ajustar el mensaje si es necesario.
En una conversación es inmediata, pero en otros contextos, como el marketing o la formación, puede llegar en forma de comentarios, resultados o comportamiento del usuario.
Dominar este punto es esencial en disciplinas relacionadas con la oratoria, ya que permite ajustar el discurso en tiempo real, mejorar la conexión con la audiencia y reforzar la claridad del mensaje, aspectos que se trabajan de forma específica y práctica en nuestro Máster de Oratoria.
3Elementos de la comunicación: ejemplos
Para entender de verdad cómo funcionan los elementos de la comunicación, nada mejor que verlos aplicados a situaciones reales para identificar rápidamente qué falla cuando un mensaje no se entiende.
Pensemos, por ejemplo, en una conversación cotidiana por WhatsApp. El emisor envía un mensaje breve, el receptor lo lee en un contexto distinto al previsto y el canal, al ser escrito, elimina el tono y el lenguaje no verbal. Aquí aparecen varios elementos claros: el código puede ser ambiguo, el contexto cambia y el ruido surge en forma de malentendidos.
Otro caso muy habitual es una presentación profesional. El emisor domina el tema, pero utiliza un lenguaje excesivamente técnico. Aunque el mensaje esté bien estructurado y el canal sea adecuado, el código no es compartido por todos los receptores, lo que provoca desconexión.
Estos ejemplos sobre los elementos de la comunicación demuestran que comunicar bien no depende de un solo factor, sino del equilibrio entre todos los elementos del proceso comunicativo.
Los elementos de la comunicación forman la base de cualquier intercambio de información eficaz. Emisor, receptor, mensaje, código, canal, contexto, ruido y retroalimentación trabajan juntos para que la comunicación fluya. Comprender y aplicar correctamente estos elementos nos permite expresarnos mejor, entender a los demás y construir mensajes con verdadero impacto.