Los jóvenes debaten sobre Andalucía: un futuro bajo presión
El Ágora de la UTAMED acoge el programa radiofónico de Alberto Herrera y analiza el papel de una generación en las elecciones andaluzas
Alquileres exorbitantes en ciudades como Málaga, emancipación fallida, falta de oportunidades, turismo de masas o salarios demasiado bajos: muchos menores de 30 años se enfrentan a problemas existenciales y a un futuro incierto. En realidad, los políticos podrían y deberían hacer mucho por ellos, pero los jóvenes a menudo se sienten abandonados por quienes ostentan el poder.
En este contexto y ante unas elecciones andaluzas inminentes, el Ágora de la UTAMED acogió un debate organizado por la COPE, en el que participaron cuatro jóvenes de diferentes sensibilidades. Bajo el título de '17M, los jóvenes deciden', con la moderación de Alberto Herrera, se lanzaron al intercambio de opiniones Javier Borrego (23 años), Daniel Cobos (22 años), Alba Montiel (27 años) y Elena Gutiérrez (22 años).
El debate se dividió en cuatro bloques, comenzando por el de economía. La vivienda, como era de esperar, ocupó gran parte de este primer compás. En este punto, apenas hubo divergencias ni opiniones confrontadas. La magnitud del problema del acceso a la vivienda apela a casi todos por igual. «La vivienda nos concierne a todos», ratificó Cobos. Montiel, que trabaja en un negocio familiar de tercera generación, confirmó que «los jóvenes no podemos acceder ni a un alquiler ni a una compra».
Las crisis, la incertidumbre económica y la creciente presión psicológica caracterizan la vida de muchos jóvenes en Andalucía. Así lo reflejó también el debate a la hora de abordar la dificultad para acceder a un primer empleo. Un futuro bajo presión se dibujó poco a poco, motivado por diversos factores. Elena Gutiérrez, que acaba de graduarse en Derecho, hizo mención a la dificultad que supone el paso del mundo universitario al mundo laboral. «Sales, tienes un título y te crees alguien. Pero tienes que seguir formándote con un máster para tan siquiera empezar», lamentó.
Salud mental
A pesar de la tensa situación, la disposición para trabajar sigue siendo alta. La mayoría de los jóvenes aún están dispuestos a trabajar y asumir responsabilidades. Sin embargo, al mismo tiempo, crece el escepticismo sobre si el trabajo duro sigue dando sus frutos en Andalucía.
La incertidumbre económica y la influencia de la inteligencia artificial refuerzan esta percepción. Como resultado, la formación profesional se está volviendo más atractiva. En este punto, también se apeló a la necesidad de que la universidad y las empresas conecten aún más.
Paralelamente a la incertidumbre económica, el comportamiento político también está cambiando. El debate también reflejó un giro más marcado hacia un incremento de los problemas de salud mental entre los jóvenes. Los cuatro pidieron a los grupos políticos un mayor esfuerzo para abordar esta cuestión.